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Dios del foro
Fecha de Ingreso: 07-August-2008
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Agradecido 35 Veces en 18 Posts
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Tras presentarme en este foro en el apartado de presentaciones, me dispongo a presentaros esta historia en la que los personajes ya forman parte de mi porque llevo mucho tiempo pensando en ella.
SINOPSIS: Tras la última batalla contra los demonios, los ángeles quedaron muy debilitados por lo que tienen que sufrir un duro entrenamiento para poder pertenecer al Coro Celestial. En esta era el nuevo encargado de adiestrar a los jóvenes principiantes es Gabriel, un ángel al que todos quieren nombrarle arcángel pero él lo rechaza siempre. Los ángeles, bellas y poderosas criaturas, condenadas a no poder amar a nadie, y los demonios, que se esfuerzan por tentarles. Esta historia se desarrolla en un mundo basado en la Tierra pero una Tierra diferente a la que conocemos, en la que parte está dominada por los demonios y sus defensores y en otras, el poder de la Inquisición,una organización muy avanzada tecnológicamente, se ha logrado imponer. Un mundo donde todos intentan hacerse con el 5º elemento o akasha, el material más valioso y escaso que existe. Todo se complica a partir de que Amarael, una joven candidata a ángel, conoce a un demonio con el que se ve a escondidas. He hecho un video a modo de trailer y de prólogo que podéis ver aquí(por tanto contiene spoilers del prólogo): http://www.metacafe.com/watch/1520101// También tengo un blog para conocer todos los detalles: http://luxuria89.wordpress.com/videos/ ***NUEVO***: Actualización del pdf con los capítulos que faltaban (está como archivo adjunto, descargadlo) Espero cualquier tipo de opinión sincera Última edición por Luxuria; 02-Dec-2008 a las 04:08 Razón: nuevo pdf |
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Dios del foro
Fecha de Ingreso: 07-August-2008
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Os pongo el prólogo que es lo que llevo publicado en topfanfics.com pero como allí la extensión está limitada tuve que dividirlo<en siete partes y por tanto lo dejaba suspendido en 1 frase o alguna situación para darle emoción y al leerlo seguido puede quedar raro.. Lo siento por las faltas de puntuación en cuanto a diálogos, acabo de leer un post en el que se explicaba todo y me ha sacado de la duda pero ahora no tengo tiempo para corregirlo así que copio y pego directamente:
![]() ![]() Toda Ciudad Sacra estaba revolucionada ese día. Las ondrinas, pequeñas hadas que vivían en los ríos de aguas más puras haciéndolas fluir, cantaban una canción que alegraba el alma del que la escuchara. El sol mayor brillaba más radiante que nunca. Decenas de dragones plateados revoloteaban por encima de los tejados y torres más altas mientras que sus alas iban trazando toda clase de dibujos. Quien mirase hacia arriba ese día, vería un cielo tatuado con la más fina aguja y con tinta áurea y argéntea. Sin embargo,el ambiente que se respiraba en el Rayo de Zeus era muy diferente. Rayo de Zeus era el nombre que recibía el palacio que dominaba el último cielo: Majón, y en el cuál se encontraba el lugar más sagrado de todo el Universo, Avarot, el trono de Dios. Desde que existe la vida en la Tierra el único que lo ha ocupado ha sido Metatrón, un ángel bellísimo con diez alas que son atravesadas continuamente por miles de rayos de luz que al atravesar el akasha, material del que están hechos los ángeles, se descomponen en millones de diminutos arco iris. Metatrón está rodeado por los seraphines, ángeles dotados de seis alas que según muchos, son para protegerse de la luz que desprende su señor. El líder de este coro celestial es Serafiel, el único que puede hablarle directamente a Metatrón. Los ángeles, como seres puros y perfectos que son, no gozan del libre albedrío y tienen unas leyes muy severas que cumplir. La que más ejecuciones les había costado era aquella que prohibía amar o tener cualquier tipo de contacto físico con cualquier otro ser. Eso es algo carnal; unos seres tan puros y espirituales no lo necesitaban. Aún así los demonios se empeñaban en tentarlos y siempre caían muchos. Últimamente los arcángeles pasaban esta norma por alto aludiendo que "ya tuvieron bastante con la última batalla como para ocasionar más pérdidas" Pero a Metatrón esto no le hacía ninguna gracia. <<Si pecan, ¿cómo pueden ser ángeles?>> Y el evento que se iba a producir era la gota que colmaba el vaso: la boda de Mikael y Zadquiel. Él, general del Ejército Azul, el ángel que derrotó a Lucifer; ella, también un arcángel, líder del Rayo Violeta. Esa mujer siempre le había parecido muy rara: tenía ideas muy parecidas a Lilith, además que se había materializado en un cuerpo que tentaba a más de uno. Metatrón ordenó que la espiasen pero ella los descubrió y exclamó muy ofendida que ningún ser de ninguna galaxia lo suficientemente bueno para ella. Y ahí estaba ahora: casándose con Mikael y proclamando que ese acto traería la salvación a los ángeles curándoles de la Infección y esa cura era nada menos que amor. El amor consistía en apoyarse los unos a los otros, en impregnar el corazón de amor y adoración hacia su dios, no en compartir el mismo lecho. Y después de ellos les seguirían los demás. Y el amor los infectará a todos. Que desperdicio de akasha... Afortunadamente los ángeles más antiguos pensaban como él. Pero a pesar de todo, Mikael lo anunció y el pueblo le apoyó. ¿Qué podía hacer él? ¿Juzgarlos a todos? ~~~~~ La hora se acercaba. Todos los ciudadanos se habían ataviado con sus mejores galas. Los más jóvenes exclamaban sorprendidos cuando miraban al cielo. Mikael esperaba en el altar. Tendría que ser el hombre más feliz del mundo pero por mucho que intentaba disfrazar su preocupación con una sonrisa no lograba sentirse mejor. _Vendrá, ella te quiere_ Raphael, el Médico del Cielo y amigo íntimo del novio estaba junto a su compañero en el altar. Se había encargado de que todo fuese perfecto, de que todos recordasen aquel día como el más espléndido de todos los tiempos, como el día que marcaría el comienzo de una nueva era. Había tenido que discutir con los demás pero no le importaba; si así podía salvar a los ángeles haría lo que fuera para que nada interfiriera. Las campanas retumbaron. Comenzaba la cuenta atrás. Seis campanadas más y la novia llegaría... Mikael no pudo evitar recordar momentos pasados: cómo se habían conocido, cómo la primera vez que ella puso atención en él exclamó por todo lo alto que no era más que un aburrido engreído al que sólo le importaba el material del que estaba hecha una espada; de cómo él había pensado que lo que tenía era envidia porque él era más fuerte... -Otra campanada- ...De cómo se había sorprendido cuando regresaba cansado de una misión y la vio entonando la más dulce y triste melodía: Polvo de estrellas.Todos somos polvo de estrellas... en el lago del Jardín, sin ninguna joya, ni armadura ni prenda que anunciasen su cargo, sin que supiese que la estaban observando... De cómo se acercó a hablar con ella y ella lo tiró al agua; de lo que sintieron cuando se miraron a los ojos por primera vez, cubiertos de gotitas de aquel agua sagrada que atraían los rayos de la luna sobre la túnica blanca de él y sobre la blanca piel de ella e todo lo que vino después... -Y otra vez el sonido de la campana les hacía vibrar los tímpanos; ya sólo quedaban cuatro.- "No me separaré de ti hermana, nada ni nadie lo hará" Su hermana podía esperar...no la iba a pasar nada si Zadquiel la dejaba sola un momento pero en cambio a él se le agotaba el tiempo... -Tres campanadas- El órgano de la iglesia no cesaba pero Mikael no lo escuchaba. _Voy a buscarla._ _¿Pero qué dic...?_ Raphael no pudo terminar la frase. Y ante los ojos de todos aquellos ángeles tan ilusionados, Mikael despegó sus seis alas y echó a volar rompiendo una vidriera que representaba a Eva hablando con la serpiente. Los trozos de aquel cristal coloreado brillaban como la sangre. ~~~~~~ En Zevul, el corazón del equilibrio universal, sólo habitaban ruinas tras la batalla que se liberó contra los demonios varios siglos atrás. Metatrón había ordenado que se quedasen tal cual, sin limpiar la sangre que teñía la blanca piedra. Era el santuario de los héroes del Cielo. En su día esas ruinas habían presenciado la más grande batalla de todas, pero ahora sólo quedaba el fantasma de la ciudad que había llegado a ser. Ahora sólo iban al cuarto cielo los que querían rezar por algún ser querido que había sido víctima de un fatal destino, no, que el destino les había otorgado el privilegio de poder entregar su vida por su país, por su Dios; ésa es la mentalidad que debía tener un ángel. Un poco más alejado de las ruinas principales se extendía un bosque tan muerto como la piedra, y entre aquel laberinto de árboles cristalizados había una pequeña cueva cuya entrada había quedado camuflada de la vista de todos. En ese olvidado rincón del Cosmos yacían dos mujeres: una no debería estar allí puesto que todos los ángeles la esperaban entre vítores, pétalos blancos y rosados y rodeada de un séquito de querubines, no de humedad y oscuridad. De la otra apenas se reconocía la belleza de la que había sido dueña unos días antes. Aullaba de dolor estremeciéndose y temblando acurrucada en la zona más oscura de toda la cueva, donde a cada rayo de luz se le denegaba el acceso. Donde había habido piel inmaculada y pura ahora sólo había carne corrompida. Era más oscura que un cielo sin estrellas, más negra aún que la oscuridad que dominaba la cueva. Y ya no era suave y tersa sino que estaba cubierta de pequeñas abruptaciones que bullían como el agua hirviendo y erupcionaban escupiendo un líquido negro, tan envenenado como lo estaba el alma de esa pobre criatura. Esos eran los efectos de la Infección. Zadquiel yacía junto a su pobre hermana. _Tranquila,estoy contigo, a tu lado.No te dejaré sola_ No había parado de repetir las mismas palabras desde la noche anterior, palabras que quedaban sepultadas bajo los gritos de dolor de su hermana. Clavó los ojos en su mirada para poder hacerlas llegar a la mente pero topó con dos estrellas rojas que emitían un brillo febril y de locura. Ése no era el ángel que había conocido. Todos sabían lo que les esperaba a los infectados: en cuanto alguien se enterara clamaría su expulsión del Cielo y éso era algo que Zadquiel se había temido desde que la encontró así la noche anterior. Aquella cueva era el "escondite secreto" de las dos hermanas y cuando nadie sabía donde estaba alguna de las dos, seguro que se encontraba allí. Y por ello habían permanecido ocultas en ese lugar: porque no quería que la encontrasen, porque no quería que su hermana sucumbiera al odio y destrucción que poseían a todos los demonios. No lo permitiría. Había encontrado la solución pero su hermana era más importante que una ceremonia. Sin ritual o no, su amor por Mikael no iba a cambiar y esos sentimientos inundarían a Agneta arrastrando consigo toda la corrupción de su cuerpo limpiándola cada resquicio de su ser. Sin embargo, si la dejaba sola...o la encontraban los ángeles o lo hacían los demonios, aquellos seres que percibían la maldad dondequiera que se encontrara y corrían a celebrabarlo. Zadquiel se vio obligada a interrumpir esos pensamientos. Una sensación desagradable recorrió todo su cuerpo. Pudo observar a trasluz fragmentos de hielo que cubrían las rocas que hace unos instantes estaban empapadas de humedad. La temperatura había descendido bastante. Se le habían tensado y encrespado hasta las partes mas íntimas de su cuerpo. Y el miedo entró en ella arrasando con cada barrera que ella se había creado. Este sentimiento sólo se producía cuando un demonio estaba cerca. Y tenía que ser muy poderoso para que un arcángel como ella se sintiera así. Y entonces un halo de aire congelado se clavó en su nuca produciendo que su cuerpo se estremeciera una vez más. Zadquiel reunió todas sus fuerzas para poder volverse. Y allí estaban, brillando en la oscuridad unas pupilas rojas que parecían tener un extraño magnetismo, como dos agujeros negros absorbiendo la poca luz que lograba filtrarse al interior de la caverna. La miraba con una extraña expresión entre odio y satisfacción. Era horrible y terriblemente magnético a la vez. Mechones grisáceos brotaban formando su enmarañada melena.. Llevaba el torso al aire pero estaba recubierto por una capa de negras escamas que parecían soltar un extraño fluido negro. Sus brazos, también cubiertos por escamas, eran más largos de lo normal. Uno de ellos sujetaba un bastón negro que acababa en una calavera. Zadquiel tenía la impresión de que la observaban desde esas cuencas vacías. Los ángeles más entrenados podían ver el interior de aquellos terribles seres, su verdadera esencia. Le había reconocido (Mikael no solía hablar muy bien de él...) Los demonios, para estos casos, enviaban a Belial, que era el encargado de reclutar a los infectados y los ángeles le dejaban pasar sólo a él y a dos de sus siervos para que se llevaran al desgraciado. Se maldijo así misma por haberse descuidado y permitirle que se acercara tanto. _¿Y a qué se debe el honor la presencia del Señor de las moscas_intentaba con todas sus fuerzas que su voz sonase firme_ en las ruinas de una batalla en la que fue derrotado? La cosa pintaba muy mal. Se había esperado a Belial pero no a Belcebú además de que sentía la presencia de más ojos rojos desde la oscuridad. Belcebú, El señor de las moscas. Así es como llamaban al segundo del Infierno debido a que en los templos en los que le rendían culto, la carne de los sacrificios se dejaba podrir atrayendo innumerables moscas. _Déjate de ironías. Esto es un asunto serio._ Su voz era muy profunda clavándose el eco de cada palabra en su cabeza._ Hemos venido a llevarnos lo que nos pertenece. Y dirigió la mirada hacia su hermana. _Por encima de mi cadáver_Estaba preparada,había venido armada para proteger a Agnis de lo que hiciera falta. _Ya que te gusta jugar_ la dedicó una sonrisa que desconcertaba a cualquiera_ te propongo un juego: yo apuesto a que tu hermana se viene con nosotros_ Decenas de susurros se escucharon por todos lados. _Y..._Belcebú siguió hablando_ Y si gano, tú te unes a nosotros. _Pues yo apuesto a que alguien va a perder algo más que sus órganos masculinos. No había terminado de decir esto cuando se había materializado en su mano un puñal que no parecía estar hecho de un material normal, cuya empuñadura estaba adornada por un rosal que se abrazaba al mango como si fuese una boa rodeando a su presa. <<Con un demonio no se puede perder el tiempo>> pensaba.Él estaba dispuesto a escucharla sin hacer nada pero ella no iba a esperar más, tenía que reaccionar cuanto antes. Se abalanzó contra él clavándole el puñal que estaba hecho de akasha, el único material que puede dañar a un demonio. Sintió como la hoja penetraba en el pecho del demonio, limpiamente, sin ningún esfuerzo. <<Esas escamas no parecen servirle de nada>> Pero entonces sintió una extraña fuerza que atraía su mano hacia el interior de su enemigo. _¿Pero qué...?_ Donde le había clavado el cuchillo se había abierto un especie de vórtice que la atrajo hacia su interior. el vórtice se cerró quedando su mano atrapada dentro de él. Belcebú levantó el brazo que tenía libre y dirigió unas afiladas garras negras, también impregnadas de aquel extraño fluido, hacia ella. Zadquiel fue rápida y se desmaterializó produciendo una luz tan brillante que Belcebú emitió un grito y corrió a taparse sus dañados ojos. Los ángeles podían desmaterializarse cuando quisieran pero el cambio de un estado a otro les solía dejar muy cansados. Sólo alguien muy experto podía utilizar este movimiento satisfactoriamente en un combate. Tenía que aprovechar esa oportunidad de que Belcebú estaba distraído. ya había vuelto a dirigir su puñal hacia él cuando tuvo que pararse de repente. Tenía la mano impregnada del líquido negro y éste parecía estar vivo porque se hacía más consistente estrujándole la mano. No pudo evitar soltar un grito de dolor. Él parecía haberse recompuesto y sus magnéticas pupilas volvían a brillar. Tenía que quitarse esa cosa como fuera. Miró a su alrededor y vio el río subterráneo que atravesaba la cueva. <<Agua sagrada, ¡eso es!>> Desplegó sus alas y se lanzó lo más deprisa que podía hacia el agua. Muchos demonios salían a detenerla pero se deshizo de ellos. De su cuerpo emitió una luz violeta muy brillante que los chamuscó a todos. Se sumergió en el río y para su alivio, esa cosa empezaba a disolverse. Miró a su alrededor en busca de Belcebú pero no le vio por ningún lado. Estaba empapada,helada de frío y agotada ;ese último ataque había consumido más energía de lo que debía. Su hermana no le preocupaba porque se había encargado de hacerla un escudo mágico pero si ella se quedaba sin energía no podría mantenerlo.Varios gritos provinieron de donde estaba Agneta. Se alegró de que funcionara. <<¿En qué piens...?>> Unas garras habían surgido del interior del lago y se cernían sobre su cuello. _¿Pero cómo...?_ Alcanzó a decir._ Este agua es...- Dirigió la vista hacia abajo y vio como el agua se estaba volviendo negra y viscosa. Belcebú emergió a la superficie sin soltarla. <<¿Por qué tendrá los brazos tan largos?>> La obligó a mirarle a los ojos.Allí estaban los dos,cara a cara. Empapados. Diminutas gotas de agua resbalaban por su afilado rostro mientras que ella no podía dejar de temblar. Su corazón latía más deprisa de lo normal pero aquella sensación no se parecía nada a lo que había sentido aquella noche bajo la luz de la luna. El tacto de Mikael era delicado y cálido mientras que las oscuras garras del Señor de las moscas la oprimían con fuerza. Pero su mirada era tan magnética... Sentía como algo oscuro intentaba penetrar en su mente pero debía resistirse. Tenía que concentrarse en recordar aquellos momentos que había pasado con él y en todos los que les quedaba por vivir...en sus abrazos...en su boca... Pero esa mirada era demasiado atrayente y todo en su mente se volvía negro. <<Mikael...Mikael...Mik...> _Se te acabó el juego._ Una voz aterciopelada resonó por toda la galería._Aparta esas garras envenenadas de su delicado y jugoso cuello. Se lo vas a estropear. Zadquiel pudo percibir entre las sombras una esbelta figura que se iba acercando lentamente, pero con paso ági, hacia donde estaban ellos. _¿Y quién ha dicho que te la puedes quedar? _Desde que anoche me enteré de la grandiosa noticia decidí que no cenaría para tener más sed ahora. No sé cómo se os ha podido olvidar enviar una invitación a vuestros hermanos_ A Zadquiel no le gustó nada el tono irónico que había puesto en esa palabra. Ahora que lo pudo ver de cerca no pudo evitar que la ira la invadiera. _¿Cómo osas a hablarme después de lo de Philipp? _¿De lo del viejo Parcelso? Si le hice un favor... _Así que ya os conocíais_ interrumpió Belcebú. Zadquiel se percató de que la había soltado. Tenía que estar temblando y jadeando pero en lugar de eso una furia y un deseo de venganza inconcebible se habían apoderado de ella. _Tuvimos un intercambio de opiniones varios siglos atrás... _Te derroté, Nosferatus. _La cuestión reside en quién perdió más aquel día. _Maldito..._ En la palma de su mano derecha había aparecido un símbolo que brillaba con una luz violeta y se dispuso a golpearle con ella pero Belcebú la detuvo con sus largos brazos. Nosferatus se acercó más a ella y extendió una mano que parecía estaba esculpida en mármol. La agarró con delicadeza y de la barbilla, y le susurró al oído con la voz más sugerente, fría y estremecedora que jamás había escuchado. _Y ese día juré que que bebería de ti hasta que mi sed quedase aplacada._ El ángel no pudo evitar que un escalofrío recorriese todo su cuerpo. Y volvió a estremecerse y volvió a sentir mucho frío. Su mirada felina bicolor, su perfecto e impenetrable rostro, esos terribles colmillos afilados y hasta su fino cabello plateado. Todo en él era desconcertantemente perfecto y estremecedor. Nosferatus, El Vampiro. Aquél que no podía saciar sus ansias, que nada podía calmar su sed. Lo había probado todo, desde la sangre, la energía vital de vigorosas muchachas e incluso sus almas. _Pensaba que los vampiros no abandonaban su ataúd hasta la medianoche. ¡Qué madrugador! _Trasnochador. Ya te he dicho que anoche no cené._ Mientras hablaba su mirada había cambiado. Ahora estaba llena de cólera.Zadquiel no sabía qué era peor, si su habitual e irresistible mirada, o ésa de desquiciado. _Si me hubiese enterado antes habría asistido a la despedida de soltero de Mikael. Te lo habría tenido vigilado._ Le dedicó una afilada sonrisa. Mientras hablaban la había acorralado contra la piedra. _No te demores demasiado _proclamó Belcebú._ La infectada necesita que la atendamos ya._ Y dicho esto empezó a dirigirse hacia Agneta. ~~~~~~ _Señor Metatrón, los demonios han venido hasta aquí. Según los informes se encuentran en las afueras de Vilon lo que parece el ejército entero de algún noble. _¡Ya era hora! Me extrañaba que no hicieran nada después de la aberración que se iba a cometer hoy. _Señor, los guardias están nerviosos. ¿Avisamos al Ejército Azul? _El único que puede hacer eso es Mikael que para eso es su ejército. Enviar un comité de recibmiento y que conduzcan aquí al general. _Se hará lo que nuestro Dios ordene._ Serafiel no estaba muy convencido de esas palabras. Metatrón siempre había sido muy estrafalario con sus órdenes. Pero no le quedaba más remedio que acatarlas. ~~~~~~ Nosferatus empujó contra la pared a Zadquiel y con la otra mano comenzó a acariciarle el cabello. Siguió descendiendo por la mejilla y finalmente, por el cuello. Sus dedos eran incluso más fríos que la pared contra la que se estaba clavando los huesos de la espalda. _No hace falta que seas tan brusco conmigo._ Empezó a levantar el brazo izquierdo. El vampiro se iba a detenerla pero decidió esperar a ver qué hacía. Dirigió su grácil mano hasta el broche que lucía en medio del escote y que mantenía sujeta la tela de su túnica. Era un broche plateado que tenía la misma forma que el sello que había hecho aparecer antes en su otra mano. Y con apenas un movimiento de los dedos se lo quitó, permitiendo que el lino blanco de su vestido resbalase por su piel. _Siempre consigues sorprenderme. No me cabe duda que no eres como las demás. _Si vas a hacerlo igualmente, házmelo bien. Quiero que mis últimos momentos merezcan la pena._ Dirigió una mirada decidida hacia su hermana._ Lo siento, Agnis. He sido una idiota. Te he hecho sufrir innecesariamente. _¿Qué estás tramando? _Soy un ángel, no soy tan rastrera como vosotros. Simplemente, soy realista. Agnis estará mejor con vosotros y prefiero que me seduzcas tú a que El Señor de las moscas me manche con ese líquido asqueroso que suelta. Nosferatus repasó con sus ojos azules y amarillos el cuerpo desnudo del ángel. Dejó escapar una sonrisa aprobadora. _Sin nada que te las sujeten están más caídas. _Es lo que tiene que sean naturales, que la gravedad les afecta. El vampiro dejó de presionarla contra la pared y la atrajo hacia si. Ella sintió como le acariciaba todo el cuerpo mientras sus labios de porcelana besaban su piel. Lo hacía muy lentamente, como si primero estuviera deleitándose con su aroma; primero por la oreja y después bajando poco a poco por todo su cuello. _Es una pena que dispongamos de poco tiempo._ Zadquiel escuchó a lo lejos el repiquetear de unas campanas y sabía perfectamente que era la séptima vez que resonaban de aquella manera. <<Ahora tendría que estar en el altar...>> Hundió sus dedos en la cabellera plateada de su depredador. De repente éste se detuvo. Ella sintió como un líquido frío y espeso caía por su cuello. Apartó el cuerpo inerte y se sorprendió cuando vio que le salía de su boca la punta de una espada flamante que desprendía flamígeros rayos. La famosa espada de Mikael, cuyas heridas no podían curarse, había atravesado desde la nuca la cabeza del vampiro. _No se te puede dejar sola ni un momento. _¡Pero si lo tenía todo controlado! ¿No has visto como los dos babeaban por mi? _Ya me he dado cuenta. Le dirigió una mirada de reproche a su prometida._ Anda, ponte esto._ Le puso su túnica dorada sobre los hombros de su delicado cuerpo. _¡Ya es demasiado tarde!_ bramó Belcebú._ Agneta ya es una de las nuestras. El cuerpo de la criatura empezó a levantarse muy lentamente. Parecía un zombie saliendo de su tumba. Cuando se hubo incorporado del todo abrió sus ojos. Zadquiel no pudo evitar que se le escapase un grito de horror. Ésos ya no eran los preciosos ojos azules que la habían inspirado cariño,ternura y coraje. Ahora eran un conjunto de venas rojas sobre un fondo totalmente blanco. Todos los demás demonios también estaban amenazantes y preparados para abalanzarse sobre ellos en cualquier momento. Estaban rodeados. _Pensaba que no querrías saber nada más de mi después de haberte dejado tirado en el altar. _Shsss. Soy incapaz de enfadarme contigo. Salvaremos a Agnis. _Mik... _Lo sé. Yo también te quiero._ Zadquiel se lanzó contra un demonio que estaba apuntando con su hacha hacia la espalda de Mikael. _Quería advertirte de que tuvieras cuidado detrás de ti, creído. No pudo evitar mirarla con esos ojos esmeralda,como el color de la esperanza, impregnados de una ternura y un cariño infinito que solían derretir al ángel del perdón. ¿Por qué había tenido que pasar todo esto? Los demonios se lanzaron como alimañas hacia ellos. Sabían que hasta ahora no habían estado yendo en serio pero el juego se había acabado. Ahora comenzaba la verdadera pelea. El enemigo era más numeroso pero aún así no eran rivales para Mikael y su espada, que juntos eran implacables; Zadquiel era muy rápida y con su cuchillo plateado que ya había recuperado era letal. No podrían con ellos, con su amor. ~~~~~~ En Maón había cundido el pánico. Se había dado la alarma de que los demonios habían invadido los tres cielos más bajos y se dirigían hacia allí. El cuerno de Raphael no paraba de sonar con fuerza para que todos los habitantes se pudiesen enterar. _Señor, la situación es más grave de lo que pensábamos. Han aniquilado el comité de recibimiento que enviamos. El ejército de Astaroth está arrasando con todo y también el de Belcebú, aunque a él no le hemos visto por ninguna parte._ Serafiel hablabla firme pero Metatrón,tras tanto tempo tratando con él, pudo apreciar el matiz nervioso que ponía. _ Según nuestros informes ya han llegado hasta Shejakim y se cree que algunos, incluso a Zevul. Los dragones que estaban en el espectáculo están avizores y el Ejército Azul ya está actuando por su cuenta, pero no sabemos donde está Mikael ni tampoco Zadquiel, la baja de Uriel todavía no la hemos rellenado... _Serafiel, ¿Has dicho que dos ejércitos de sesenta y séis legiones con seiscientos sesenta y séis demonios cada una están atacándonos? _Señor, ¿No me ha entendido? Metatrón suspiró. _Si los derrotamos, habremos acabado con dos peces gordos del Infierno._ _Por supuesto, pero a este paso van a ser ellos los que acaben con nosotros. No podemos permitirnos otro Zevul... _Tranquilízate. La última vez lo más lejos que fueron capaces de llegar fue a Zevul. Te aseguro que de allí no van a pasar._ Se levantó del trono. Sus diez alas no habían perdido su esplendor._ Me voy a la Sala del Infinito. _Pero señor, ya es demasiado tarde para una barrer..._ La Sala del Infinito se encontraba en la zona superior de la torre más alta del Rayo de Zeus. _Ordena a los que se hayan quedado en Majón que se desmaterialicen y al resto...deja que sigan disfrutando de la fiesta._ La sonrisa que puso hizo estremecer al seraphín. _De inmediato, su clarividencia. _Voy a exterminar a esos malditos demonios de una vez y nada podrá detenerme. Raphael estaba muy preocupado. ¿Qué se suponía que estaban haciendo en Majón? ¿Es que no iban a ayudar? <<Metatrón, maldito traidor>> _No sigas pensando de esa forma, compañero. _¡Chamuel! Un ángel de cabellos rosados y ondeantes acababa de aparecer. Chamuel, el arcángel del Rayo Rosa, defensor del amor. _¡Tú tenías que haber sido el principal defensor de esta ceremonia!_ Le reprochó su amigo. _Defiendo el amor por encima de todo...pero el espiritual, no el pasional; ése siempre acaba apagándose.No quiero discutir más contigo sobre esto y menos en un momento así._ Se apartó de una forma muy peculiar unos cabellos más oscuros que le caían sobre su gentil rostro. Su expresión era muy amable y sus almendrados ojos inspiraban confianza y tranquilidad. En su mano se materializó un gran arco muy hermoso, con muchos grabados en oro. _Porque amo esta ciudad no voy a permitir que sea destruida simplemente por detener una boda. Vayamos a defender la entrada a Maón, los guardias no aguantarán mucho. Raphael asintió y se alzó al vuelo. Tenía heridos a los que atender. ~~~~~~ Toda Ciudad Sacra estaba en guerra. El ruido que producían las armas al chocarse y gritos de dolor interrumpían la tranquilidad que se solía respirar. La sangre cubría el mármol blanco y los bosques ardían. Veintenas de dragones plateados se enfrentaban en el aire contra unas criaturas cubiertas de escamas negras y con afilados cuernos. Eran terroríficas y por donde pasaban iban sembrando oscuridad. Astaroth iba a lomos del más feroz de todos. El aliento de la bestia era pestilente y envenenaba el aire y su rugido dañaba los oídos de los que le escuchaban haciéndoles revivir los peores momentos de sus vidas. Debajo de ellos toda la vegetación se marchitaba. La melena carmesí y ondulada del duque del infierno se mezclaba con el odio que se respiraba en el ambiente cada vez que su criatura batía con furia sus membranosas alas. Ningún ángel había sido rival para él y Belcebú y Nosferatus estaban tardando demasiado. <<Mejor así>>, pensaba. Así tendría una escusa para poder conquistar todo el país. Se estremeció de placer al verse sentado en el trono de Dios mientras todos los ángeles le suplicaban perdón. Esta imagen siempre le consolaba y pronto podría hacerse realidad, pronto todos entenderían su sufrimiento, la injusticia de la que había sido víctima. Lo que no le terminaba de encajar era que ningún seraphín había salido a detenerle. No podía ser tan fácil cumplir su venganza. Una lluvia infinita de flechas chocaban como estrellas fugaces sobre su montura pero todas revotaban. Ni siquiera el akasha era suficiente para atravesar las duras escamas. <<Tendré que felicitar a Samael, ha hecho un increíble trabajo con esta criatura>> Pero entonces percibió algo que le sorprendió. A lo lejos vio una onda de luz expansiva que se acercaba hacia ellos. La onda les llegó, cegándolos a todos por un momento, pero nada más ocurrió. Astaroth había perdido el equilibrio por un momento. Sorprendido, miró al rededor suyo, pero todos parecían estar igual de sorprendidos que él. Y de pronto la noche se alzó sobre ellos. Todo quedó sumido en la oscuridad. Varios metros más abajo el combate se había detenido. Los ángeles miraron acusadores a sus enemigos pero ellos parecían igual de confusos. Los más irracionales lo vieron como un hecho favorable y aprovecharon para contraatacar de nuevo. _Amo Astaroth, algo están tramando. Deberíamos retirarnos a tiempo. Sabía que a su amo esa idea no le hacía ninguna gracia y tenía miedo de que se enfureciera con él. Su señor miró hacia arriba y él hizo lo mismo. Los astros habían formado un triángulo. Los dos soles formaban dos vértices y la punta del triángulo era la luna. En aquella constelación la luna era de mayor tamaño que los soles y desde la perspectiva que estaban la luna impedía que los rayos de sol llegasen hasta ellos produciendo un efecto parecido a un eclipse. _Lo sé Aamon...pero estamos demasiado adentrados, no nos dará tiempo a salir de aquí y ni siquiera sabemos si lo que pretenden es asustarnos. Tendremos que saber afrontarlo. Desde el aire pudieron observar como muchos hastíos de luz procedentes de todas partes se elevaban el aire. Todas parecían compartir la misma dirección <<Se dirigen hacia Avarot>> Los ángeles empezaban a caer desmayados. En el corazón del Edén, en la torre más alta del Rayo de Zeus, se estaba concentrando toda aquella luz. ~~~~~~ En Zevul, en una cueva oscura, ajena de todos esos fenómenos, se estaba llevando a cabo otra batalla. La pareja de ángeles estaba empezando a cansarse sin embargo Belcebú no había movido un dedo todavía. Mikael se estaba encargando solo de las criaturas de garras afiladas que no cesaban de surgir de la oscuridad mientras que Zadquiel trataba de defenderse de los ataques de su hermana como podía. <<Está en desventaja. Nunca será capaz de hacerla daño>> pensaba Mikael. _¡Eres un cobarde!_ bramó el guerrero._ Lo único que haces es dar órdenes a tus esbirros. _En el amor y la guerra todo vale, pero claro, como vosotros de pasiones no entendéis..._ En ese momento se escuchó un grito de Zadquiel. _¡Zad!..._ Mikael remató a dos enemigos y fue en su auxilio pero su contrincante le detuvo el paso. _Es mejor que resuelvan entre ellas sus diferencias. Agneta se ha adaptado muy bien al poder de la oscuridad, ¿no crees? _Comparado con Lucifer tú no eres nada. _Esa comparación ofende... Para empezar, yo no tengo la misma debilidad que él. <<Ella no tiene la culpa de nada>> Esas palabras retumbaron en la mente del arcángel pero se percató a tiempo de que Belcebú apuntaba con su macabro bastón hacia él. De los ojos de la calavera empezó a salir un extraño humo negro que parecía perseguirle. <<Lo siento, Zad. Confío en ti>> De sus alas áureas empezaron a caer muchas plumas; parecía una lluvia dorada. _¡Qué bien! Me haré un plumero con ellas. Pero entonces estas plumas empezaron a arder. Primero emitieron una pequeña chispa azul pero ésta se convirtió en una poderosa llama azul. Las llamas empezaron a consumir los cadáveres que se apilaban el el suelo. Tendría que ser rápido para que no se consumiera también el oxígeno. Un fuego normal no hubiese ardido con la humedad del ambiente, pero ése no era un fuego cualquiera. Las lenguas azules se extendieron por toda la galería. Esto hizo que Zadquiel y su hermana quedaran separadas del resto del campo de batalla, acorraladas por un lado, por las llamas, y por la piedra a sus espaldas. El ángel se encontraba rodeada por un grupo de seres que habían surgido de las rocas tras la llamada de la voz de Agneta. Zadquiel las pulverizó a todas con un rayo púrpura pero la caída volvió a cantar. Entonó una melodía muy extraña, como había hecho hace unos instantes. Las partículas de piedra se reagruparon de nuevo formando unas estalagmitas muy afiladas que apuntaban hacia su rival pero ésta logró apartarse a tiempo, con lo que colisionaron unas con otras. Pero Agnis seguía cantando. Cada nota se volvía más amarga conduciéndolas hasta su objetivo. Zadquiel ahora no tenía salida. Pensó en romper la pared pero eso provocaría un derrumbamiento y Mikael estaba dentro. La melodía se volvió muy aguda y las estacas se abalanzaron contra ella. Cuando Zadquiel abrió los ojos no se lo creía: de algún modo había conseguido evitar que la diesen en algún órgano importante. Aún así una de ellas le había atravesado el hombro haciendo que de él borbotase la sangre y también sentía un intenso dolor en el tobillo. _¿Qué se siente querida hermana? ¿Sientes la desesperación que siento yo?_ Su voz sonaba tan amarga como su canción. _Resiste un poco más...Te salvaré..._ apenas alcanzaba a decir. _Tienes razón en una cosa que dijiste antes, ¿sabes? Que has sido una idiota. Pero no puedo perdonarte. Zadquiel soltó unas lágrimas pero no por el dolor de sus heridas, sino por el que le causaban esas palabras. _Con todo el daño que me has causado y pretendes salvarme. Nunca podrás ser feliz con Mikael y Dios me ha escuchado... _¿Pero qué estás diciendo? El amor te... _El amor me destruyó. Supongo que Mikael no te lo ha contado...al igual que tu no le has contado lo de Philipp._ Zadquiel no podía creer que lo que estaba escuchando fuese verdad. Al otro lado de la cueva Mikael estaba llevando un duelo contra Belcebú pero el segundo ardía en un halo azul. Las escamas le protegían pero estaban empezando a derretirse y pronto el fuego consumiría su alma. <<Sólo tengo que resistir un poco más>> Los golpes del demonio eran fuertes pero había perdido sus habilidades más molestas. No pudo evitar pensar en su amada. La buscó con la mirada pero el incendio que había provocado no le permitía verla. De repente un miedo irracional se apoderó de él y sus pensamientos se oscurecieron. La cabeza le pesaba mucho. Sentía como algo negro se había apoderado de su mente y le hacía sentir terriblemente pesado. el bastón de Belcebú le atravesó el pecho. _¿Apostamos quien muere antes? Hizo caso omiso de las palabras de su oponente. Pensó eninmaterializarse pero estaba demasiado cansado. Consiguió partir el bastón en dos y así pudo sacárselo. Aún así Belcebú seguía teniendo la parte de la calavera. El pecho del ángel de fuego empezó a oscurecerse por donde tenía la herida. <<Materia oscura>> Alzó la mirada hacia Belcebú, pero éste ya no tenía la misma forma que antes. Sus escamas se habían fundido cubriéndole de un líquido espeso y oscuro que empezaba a consumirse bajo los efectos de las llamas. Y de pronto, todo el fuego se extinguió. Mikael recogió sus alas y se posó lentamente sobre el suelo. Belcebú también hizo lo mismo. Cuando las llamas cesaron, Zadquiel pudo ver al hombre que amaba herido sobre la fría y dura piedra, y él pudo verla atrapada contra la pared con enormes agujas de piedra atravesándola. _¡Mikael, detrás de ti! El ángel se volvió haciendo caso del aviso y se encontró con el vampiro que se erguía con unas membranosas alas de murciélago extendidas de par en par. _Tu espada no es más poderosa que mi pacto con la muerte._ Rió Nosferatus. _¿No lo entendéis? _ Dijo Belcebú con voz cansada. _Ni siquiera los vuestros os apoyan. Los ángeles tenéis prohibido amar. Un mensajero de Metatrón nos informó de vuestra boda. Y cuando llegamos las puertas estaban abiertas, los guardias apenas opusieron resistencia... _Nuestro señor también necesita ser salvado_ murmuró Zadquiel. Mikael había comprendido que sólo le quedaba una opción. _Cariño, te prometí que salvaríamos a Agnis._ Y dicho esto, comenzó a brillar. _¡No! ¡Detente! Mikael, mi vida, por favor no sigas. _ La expresión de Zadquiel había cambiado totalmente, ahora estaba aterrorizada. _La apuesta consistía en que Agneta se venía a nuestro lado. _Les recordó el diablo._ Habéis perdido, no sirve de nada lo que vas a hacer, idiota. _Pero por favor, pararle...si muere...nada de esto tendría sentido... ¡Y vosotros moriréis también! _Se te ha olvidado que soy inmortal... _Te equivocas. Zadquiel le enseñó la palma de su mano derecha. Donde antes un símbolo había brillado, ahora sólo quedaba marcado el contorno. _Te lo puse cuando me ibas a morder, pero con el dolor que te había causado la espada no lo notaste. Nosferatus se tocó la nuca y retiró la mano sobresaltado, se había quemado. _Tus días están contados, siete concretamente. _Soltó una mirada triunfante hacia su prometido. _¿Ves cómo lo tenía todo controlado? Belcebú asintió finalmente. _¿Y cómo le paramos? _Yo puedo detenerlo. Belcebú le echó una mirada amenazante a Agneta y ésta resentido chasqueó los dedos haciendo que la piedra que la mantenía sujeta se desvaneciese. _Zad, voy a acabar con ellos y nuestro amor seguirá intacto. Podrás curar a Agnis... La joven se acercó hasta él. _Imbécil, eres un imbécil._ La voz le temblaba. _Pero tienes que hacer un pacto con nosotros. Y date prisa, antes de que el chiflado de tu novio se inmole. _ Zadquiel tendió una mano ensangrentada. Belcebú le clavó lo que le quedaba de su bastón. _¡Júralo!- Exclamó Nosferatus. _Juro que iré con vosotros si puedo estar con mi hermana y si Mikael no sufre ningún daño. A Belcebú no pareció hacerle mucha gracia esas palabras pero Nosferatus le besó la mano apareciendo una rosa negra sobre la blanca piel. _Ahora, detenle. Zadquiel se arrodilló donde su amado. Y le acarició con todo el cariño y la dulzura que pudo. _Zad, si te vas con ellos será peor que mi muerte... _Maldita sea tu costumbre de hacerte el héroe. Se miraron a los ojos, sumergiéndose en la mirada del otro porque eran conscientes que ésta sería la última vez. _Perdóname por no haber acudido a nuestra boda. _Perdóname tú por haberte fallado._ Zadquiel no lo pudo soportar más. Se liberó de todas las lágrimas que la habían estado oprimiendo desde la noche anterior. <<Vais a contemplar todos como la luz lo cubre todo, como la luz es más poderosa que la oscuridad>> Metatrón brillaba más intensamente que nunca. Estaba absorbiendo toda la luz que había en los Siete Cielos y en toda la galaxia. Crearía la explosión más maravillosa e increíble del mundo. Por unos instantes toda la constelación en la que se encontraban se convertiría en un sol. Mikael rodeó con sus brazos y sus alas al ángel por el que estaba dispuesto a darlo todo. Se entregaron en un último abrazo donde se dieron todo lo que no se habían podido dar. Sus cuerpos se fusionaron en un solo ser. <<Que la luz tenía que estar proporcionada con los niveles de oscuridad>> Eso sólo eran mentiras. Ahora les demostraría a todos el verdadero poder de la luz. <<Un poco más....>> Los dos ángeles seguían pegados. No querían soltarse porque nunca más iban a poder sentir el calor de sus cuerpos. Polvo de estrellas. Todos somos polvo de estrellas. La triste melodía los envolvió a todos. Finalmente ella le golpeó afectivamente con la yema de dos dedos. A Mikael comenzó a nublársele la vista. _Adiós, mi vida. _Zad... _Pero Mikael estaba perdiendo el conocimiento. Lo único que veía era como su querida Zad le daba la espalda,como la mujer con la que había compartido los momentos más maravillosos de su vida se iba con otros dos hombres. Como el vampiro que la había estado acariciando deliberadamente la agarraba de la muñeca y ,finalmente, como Agnis le dedicaba una sonrisa envenenada. _No sabes la suerte qu... _ Pero Belcebú nunca llegó a terminar esa frase. Un de luz lo cubrió todo de repente. Era muy intensa,cegadora, abrasadora. y Las Pléyades estallaron en infinitos fragmentos luminosos llenándolo todo de luz. Podéis votar a vuestro personaje favorito aquí: http://luxuria89.wordpress.com/2008/07/23/mikael/ Última edición por Luxuria; 10-Aug-2008 a las 03:40 |
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Dios del foro
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Subo el primer capítulo del primer libro dentro de Dolce Inferno:Polvo de estrellas. (en topfanfics tuve que dividirlo en 3)
![]() Aquí empieza el primer \"libro\": Polvo de estrellas(todo lo anterior era el prólogo) ¡Hola! Me llamo Suyai y tengo once años. No hace falta que os lo diga porque os habréis dado cuenta, pero soy un chico encantador aunque mi hermano dice que soy un pesado. No le hagáis caso, lo que pasa es que tiene miedo de que cuando crezca yo sea más guapo que él. Yo le digo que no tenga miedo, que yo sólo soy hombre de una mujer. Entonces, él se ríe de mí e intenta sacarme quién es la afortunada. Yo no se lo quería decir pero al final decidí un día hablarle de ella, mi ángel. Y se rió aún más; de mí y de mi ángel. Los vecinos piensan que soy un tanto especial, que siempre ando por las nubes. Eso es porque no la conocen. Es tan hermosa... algún día me convertiré en un formidable caballero, en todo un héroe, y la rescataré. Porque la tienen prisionera en un lugar muy oscuro, ¿sabéis?. Y me ha elegido a mí para que sea su salvador. Todas las noches me llama en sueños y yo cada vez me intento dormir lo más pronto posible, para poder verla antes. Su blanca piel, esos ojos tan melancólicos...¡Es tan hermosa! Ángeles...¡pobrecillos! Están obligados a vivir sin amor ¡pero ella me quiere! No me lo ha dicho, pero lo sé. Siempre se me ha dado bien entender el corazón de la gente y ella también tiene corazón. Los ángeles decidieron adoptar forma humana para poder acercarse a los humanos, por tanto, su cuerpo es como el nuestro. Todo esto me lo ha explicado ella. Me ha contado muchas cosas. Sé que en algún lugar del Espacio existe una constelación, Las Playas o algo así. Desde la Tierra se podía observar si tenías los instrumentos adecuados. Allí vivían los ángeles. Su país estaba dividido en siete partes o cielos, como las llaman ellos (siempre tienen que ponerle nombres bonitos a las cosas normales). Los conozco a todos, desde Vilon, el más bajo de todos; Rakia, desde donde vigilan la vida; Shejakim, que es como nuestro ombligo; las ruinas de Zevul; Maón desde donde los ángeles cantan y por último,Majón. Allí está el Edén y el palacio de Dios con su trono, Avarot. Pero un día hubo una explosión y ahora sólo quedan restos de aquellas estrellas. Mi ángel piensa que los supervivientes tienen que haberse ido a otra constelación. Y aquí estoy yo, intentando colarme en el observatorio de mi padre. Es un buen hombre, pero no es el mismo desde que los demonios se llevaron a mamá. Siempre llega muy cansado y de mal humor. Mi hermano dice que es porque trabaja demasiado para poder mantenernos. Ahora está ocupado con un proyecto para construir unas pirámides, unos edificios muy grandes y triangulares. Algo así sólo se les puede haber ocurrido a los demonios; y yo no quiero que papá trabaje para los malos. Según lo que sé a los ángeles les gustan las estrellas más brillantes así que no puede ser muy difícil encontrarles. ¡Qué contenta se va a poner cuando se lo cuente! Pero para ello necesito poder manejar este aparato: sé que sirve para mirar el cielo, como una cámara de fotos... ¡Bien! He conseguido encenderlo, pero me pide una contraseña. Eso no es un problema, conozco demasiado bien a mi padre. Mis dedos bailan rápidamente sobre las teclas. <<Neftis>> Tras un parpadeo de la pantalla parece que finalmente podré utilizarlo. El cielo está despejado así que podré ver muchas estrellas. ¡Qué bonito es todo! Si ella pudiese verlas no estaría tan triste. Entonces percibo algo que me llama la atención: un punto rojo muy brillante. Pero un sueño muy profundo empieza a apoderarse de mi...¡No puede ser! Un verdadero héroe no se queda dormido durante su misión...pero los párpados pesan demasiado...una voz muy dulce me llama...¿mamá?... ~~~~~~ Los ángeles se habían reunido en Majón para poder contemplar un hecho histórico. Por primera vez los que habitaban en Shejakim podían ir al cielo superior. Por fin, tras varios siglos, la construcción de La Rosa Dorada había finalizado. Todos estaban maravillados por el esplendor de los torreones y de sus cornisas. Esculturas de oro y plata adornaban el palacio de manera que visto desde el aire parecía una rosa. Los rayos de sol se reflejaban sobre los metales preciosos con que estaba construido. _He oído que es incluso más espectacular de lo que fue El Rayo de Zeus_ Comentaban algunos. _¡Pues claro! ¿Acaso te imaginas algo más maravilloso?_ Respondían otros. A pesar de todo no se les había permitido entrar en el Edén por lo que tenían que conformarse con lo que sobresalía del muro del jardín. _¿Dónde está Nathan? Como no aparezca ya, le voy a dar una buena. _Y luego nos llama irresponsables...¿No se habrá rajado? _¡Esperad!_ Un joven ángel de melena corta y despeinada acababa de llegar._ Lo siento..._ Se había quedado sin aliento y apenas podía hablar._ Lo siento, veréis... _¡Buenas! Una chica que aparentaba tener unos trece años de edad se dirigía hace ellos. Llevaba una larga cabellera dorada recogida en una coleta alta. Vestía un simple vestido verde muy corto, pero por la parte de arriba la quedaba bastante suelto. Les estaba saludando con una perfecta sonrisa y unos inocentes ojos que parecían dos turquesas. _¿Qué hace ella aquí? _¿No me digas que se lo has contado todo? Nathan buscaba las palabras adecuadas para poder convencer a sus amigos. Miró al primero, Ancel. Era el único ángel que destacaba más por su anchura que por su musculatura. El segundo, Yael, también llamaba bastante la atención ya que tenía el pelo de color negro y blanco. Nathan advirtió que en su brazo derecho portaba a modo de brazalete una enorme esmeralda. Se fijó más en la joya y le pareció ver que algo se movía en su interior._ Veo que al final te la has traído... _¡No cambies de tema! _Esto...lo siento, ha sido culpa mía._ Interrumpió la joven, que se llamaba Amarael._ Pero es que vuestro amigo miente muy mal..._ Nathan se sonrojó pero ella sonrió aún más. El muchacho quiso pensar que aquella sonrisa iba dirigida exclusivamente a él. Intentó salir de su ensimismamiento. _ ...Se puso muy pesada, no me quedó más remedio. _¡Venga! Prometo no molestar _¡Reunión de hombres!_ Proclamó Ancel. Amara puso mala cara pero los tres amigos formaron un corro y empezaron a murmurar entre ellos. _Ella no es una reportera_ Mascullaba Yael _Ya...pero si lo piensas bien...¡Es una tía! Podría solucionar el problema de la distracción. _¿Piensas utilizarla de cebo?_ Protestó Nathan. _Si prefieres puedes serlo tú y quedarte fuera._ Ancel se había puesto muy serio. _Si dejáis de confabular...a este paso van a traer el cuerpo de Metatrón y se acabó todo._ El corro se deshizo. _Qué pesada... _Pero tiene razón Yael, se nos acaba el tiempo. _¡Bien! Parece ser que a la misión Jardinería se nos ha unido un miembro de última hora._ Proclamó Ancel que parecía ser el líder. <<Vaya nombre más cutre>> pensó Amara, pero decidió mantenerse callada. Ancel siguió hablando._ Y tu apodo será... _¡Mariposa azul! _No hombre, es demasiado cursi. Rana moteada, ésa será tu clave. _En fin...qué se le va a hacer..._ Amara no tuvo más remedio que resignarse._ ¿Y cuál es el plan? La puerta del Edén era toda una obra de arte. En ella estaban representados en bloques de bronce los sucesos del Pecado Original. Unos querubines vigilaban la entrada para que nadie que no fuese un seraphín pasase. Amara se dirigió a ellos con paso decidido. _Aquí no puedes estar._ Uno de los guardianes desenvainó una espada. Tenía un gesto muy serio y cara de pocos amigos _Es que tengo una duda y me preguntaba si vosotros podríais responderla._ Los dos querubines la estaban mirando así que ella siguió hablando. _Hay rumores del motivo por el que nadie puede pasar... _Señorita, los rumores son simplemente eso. _¡Pero hay quien de verdad piensa que ocultáis un arma muy poderosa! _Por favor, no diga esas cosas tan alto._ Se estremeció uno de ellos. _Si no quieren que lo diga muy alto será por algo. _Los motivos de Dios no deben ser cuestionados por nadie. Y no te creas todo lo que oigas, serás presa fácil de los demonios. _¿Cómo los que me han hecho esto?_ La chica se bajó un poco el vestido dejando al descubierto un hombro y parte de uno de sus pechos. _¿Pero qué le estáis haciendo a la pobre criatura?_ Un ángel de cabellos rosados miraba furioso a los guardias. _¡Señor Chamuel! No es lo que parece..._Intentaba explicar un querubín. _Son los demonios, mirad lo que le han hecho._ El otro guardia le enseñó el hombro de la joven. Toda la piel se le había puesto de un azul muy brillante y oscuro. _¡Cielo Santo! Id de inmediato a llamar a Raphael, está adentro. _¡Cómo ordenéis!_ Y dicho esto las enormes puertas se abrieron y los dos soldados desaparecieron tras cruzarlas sin haberse dado cuenta de que otros tres ángeles habían pasado junto a ellos. _¡Esa piedra de tu familia es realmente útil!_Nathan no podía creer que hubiese resultado tan fácil. _No sabéis lo que me ha costado poder traerla..._De repente tres ángeles aparecieron de la nada. _¿Sabes la de exclusivas que podríamos conseguir siendo invisibles?_ Ancel estaba emocionadísimo. _No podemos abusar de ella, tiene sus limitaciones... _¿Queréis callaros? Entonces se dieron cuenta de lo que acababan de hacer. Miraron a su alrededor y el asombro embaucó sus corazones. No podían creerse lo que estaban viendo. Crecía todo tipo de vegetación, cada flor más exótica y de aroma más exuberante. Las criaturas salvajes corrían a sus anchas por la verde hierba; desde unicornios hasta una especie de conejos morados que no habían visto en su vida. Una relajante melodía les hacía olvidar todas sus preocupaciones. Las aves se posaban sobre ellos y emitían su cántico espiritual. _¡Saca la cámara! ¡rápido! _Espero que me saquéis guapo. Vosotros debéis de ser los nuevos fotógrafos...¡Ah, no! que no hemos contratado a ninguno. _Como quieras, pero luego me sacáis a mí con ese león dorado de allí... ¿¿¿Eh ![]() Al entusiasmado de Ancel se le borró de golpe su felicidad al contemplar la cara de preocupación que se les había quedado a sus compañeros. Un ángel muy alto, que debía medir más de uno ochenta, les estaba mirando con cara acusadora. El joven tragó saliva. Ese era el fin. Serían llevados a juicio y el juez Raguel no solía perdonar... _Seguidme. Ese tono de voz no admitía que le desobedeciesen. Su openente era alguien mucho más corpulento y con más experiencia que ellos, pero Nathan no estaba dispuesto a rendirse tan fácilmente(la sonrisa de Amara...). _¡Yael, rápido! ¡la gema! _Ya lo he intentado,os dije que tenía sus limitaciones... Un corpulento brazo les rodeó y les obligó a esconderse detrás de una estatua que debió representar a una mujer y de la que ahora sólo quedaban escombros. _¿¿Pero qué?? _Chssss_ Les tapó la boca y les indicó con la cabeza hacia el lugar donde se encontraban hace unos instantes. Un hombre vestido con traje de chaqueta caminaba con paso rápido hacia la entrada, seguido de los dos guardianes. Los tres jóvenes se quedaron bastante confusos. _¿Pero entonces...?_Comenzó Nathan. _¿Estáis locos? ¡Panda de insensatos!_ El chico no sabía como interpretar esas palabras. Estaba enfadado, pero como el padre que echa una reprimienda a su hijo por hacer una estupidez, no la de un seraphín que está a punto de condenarlos a muerte. Nathan observó mejor al ángel. La verdad es que ya no parecía tan amenazador como antes. Su cuerpo estaba bastante curtido en entrenamientos físicos pero su rostro parecía el de un joven con sólo unos pocos años más que ellos. Llevaba su melena caoba recogida en una coleta que le llegaba hasta la mitad de la espalda, dejando unos mechones sueltos que le caían por su perfecto rostro de ángel. Para ser uno, llevaba unas pintas bastante peculiares ya que estaba cargado de todo tipo de abalorios, incluso dos aros que llevaba como pendientes. Pero lo que más destacaba de él era el tatuaje que lucía en un costado de su descubierto pecho. Había algo siniestro que chocaba con su mirada. Sus ojos azules (que no eran nada comparado con los de cierta chica que conocía) seguían clavados en ellos tres esperando explicaciones. _Sólo queríamos hacer un buen reportaje...no nos estábamos rebelando contra Dios ni nada... _Cuando más hablaba más se daba cuenta de la tontería que habían cometido. _Pero ¿sabéis? Me ha gustado que intentárais oponeros a mí._ Le dirigió una sonrisa a Nathan._ ¿Cómo te llamas? _¡Ancel! Soy el que ha organizado toda la operación..._Este último y Yael parecían muy emocionados. _Será mejor que salgamos de aquí antes de meternos en un lío. Vosotros limitaros a seguidme. Se sintieron bastante raros saliendo tranquilamente por la misma puerta de antes. O al menos así se sentía Nathan porque los otros dos andaban más confiados que nunca. Tras cruzarla se encontraron con una Amara muy seria y el ángel que habían visto bastante cabreado. _Raphael, ¿me puedes explicar qué está pasando? _Ah, Gabriel, sólo espero que tú no te dejes engañar por unos mocosos como éste._ Señaló hacia Chamuel que parecía bastante avergonzado. _No había pensado que una jovencita mintiese de esa forma..._Trataba de excusarse él. _¡Amara! ¿Estás bien?_ Su amigo corrió hacia la chica. Era el único que se había preocupado por ella. _¿Y éstos de dónde han salido?_ De pronto su confianza se tambaleó pero Gabriel parcía bastante tranquilo. _Son mis ayudantes. _Raphael le fulminó con una mirada acusadora pero él continuó haciendo caso omiso de todo_.Les di permiso para que pasasen pero veo que han tenido problemas con la seguridad... _No nos enseñaron nada que les otorgase entrar._ Exclamó uno de los guardias, el que tenía más cara de malas pulgas. _Señor Raphael, creo que es él el que les ha dicho todas esas tonterías sobre armas secretas..._ Se atrevió a añadir el otro. Gabriel no parecía tenerlas todas consigo pero se limitó a reírse. _¿Armas secretas? ¡Eso sólo eran historias para asustarles un poco! Estos jóvenes que imaginación tienen._Se dirigió hacia el grupo de amigos_ Chicos, no le hagáis estas bromas a Raphael, que aunque no lo aparente ya está bastante mayor._ Ni siquiera Chamuel pudo evitar que se le escapase la risa. Pero ante ellos irrumpió un ángel todo vestido de plateado y con el cabello lleno de adornos. _¿Queréis quitaros de en medio? El desfile va a comenzar y los arcángeles deberían estar en su sitio. Gabriel, ¿tú no vas con ellos? _Yo no soy un arcángel, señor Serafiel._ Sonrió para sí cuando vio que los muchachos habían aprovechado la ocasión para escapar. Finalmente Raphael decidió desistir pero cuando se disponía a irse con Chamuel aprovechó un momento para dirigirle unas últimas palabras a Gabriel: _Sabes que te estoy vigilando._ Después de este aviso Raphael se marchó como si no hubiera pasado nada. Suspiró. Los suyos le estaban esperando en algún lugar entre la muchedumbre. ~~~~~~ De vuelta en Shejakim los intrépidos reporteros ya estaban divulgando su historia por todo lo alto a pesar de que Gabriel les había quitado la cámara sin que lo notasen. _Pero yo no me asusté, ¿sabéis? Y gracias a mi valor que le dejó impresionado pudimos salir ilesos de todo eso_ Contaba un entusiasmado Ancel. _Y todo gracias a la gema de mi abuelo, que sin ella no habríamos burlado a la vigilancia._ Clamaba Yael. _¡Qué suerte habéis tenido! Gabriel es de los mejores guerreros ¡y de los más guapos!_ Se le oía decir a una chica. _¡Qué va! Pero si es un ortera... Entre varios gritos de asombro y gente que les pedía que les describiesen lo que habían visto, Nathanael pudo dar con la presencia de Amara, apartada de todo el jaleo. _Oye Amara, siento todo lo ocurrido... Sin ti la misión hubiese sido un fracaso._ Ante la indiferencia de ésta el chico prosiguió._ Yo de verdad creo que eres una preciosa mariposa azul._ Añadió con cierta timidez. _Gracias, de verdad, siempre eres muy amable conmigo. No entiendo qué le he hecho a la gente para caerle mal... creo que soy muy rara. _Eres especial y si los demás no se dan cuenta de ello es porque tienen envidia. _No creo que nadie pueda tener envidia de mí, ni siquiera tengo una familia... _¿Entonces es verdad que vives sola? _No te peocupes por ello, me apaño bien, además, ni siquiera los ángeles suelen tener una familia de verdad... _Para mí sí que son una familia. Llevan cuidando de mí desde que soy capaz de recordar, además les debo tantas cosas..._ Nathan pensó en su padre, su madre, las broncas con su hermana pequeña...no entendía cómo alguien podía vivir sin todo eso. _Para mí una familia surge como fruto del amor. Algún día_ prosiguió en tono soñador_ encontraré a alguien que me quiera y entonces formaremos una familia de verdad. Nathan no pudo evitar imaginársela hecha toda una mujer, entre sábanas de seda blanca y despertándose por la mañana rodeada de muchos niños con ojos azules y cabello despeinado... _¿Te encuentras bien? El chico se puso rojo como un tomate al salir de su ensimismamiento. ¿En qué rayos estaba pensando? _Si...esto...oye, ¿Por qué no nos unimos a la fiesta? _No puedo...tengo una misión... _¡Pero si hoy es fiesta! _Aún en los días festivos los ángeles tienen que ocuparse del mundo. _Creo que abusan demasiado de tu amabilidad..._ Pero la chica se despidió con un gesto y desapareció entre columnas de mármol blancas. ~~~~~~ Gabriel entró en la habitación sin llamar a la puerta. Sonrió al ver una mujer tendida en la cama, esperándole.Una cascada de rizos color azabache caían sobre su marcada figura, cubierta solo por unas ajustadas prendas de encaje rosa. _Estoy emocionado, Iraia. He conocido a unos chicos que poseían valor de verdad._ Le iba contando mientras se despojaba de la chaqueta que solía llevar abierta y arrojándola sobre una cómoda que había a un lado de la entrada. _ Yo ya pensaba que los ángeles sólo luchaban por el destino pero creo que me equivoqué. Mientras seguía contándole lo acontecido esa mañana, se había ido acercando a la cama. Entornó la persiana y se sentó junto a su compañera que no paraba de sonreírle mientras le escuchaba. _¿Y qué ha pasado con la reunión?_ Le preguntó ella tras quitarle el coletero que mantenía retenida su rojiza melena, la cuál parecía encenderse con los rayos de luz que se filtraban a través de la ventana. _Ya está todo cerrado._ Tras la mirada escéptica de ella continúo hablando._ Raphael puso muchas pegas, como siempre, pero todo salió bien. La sonrisa de Iraia se volvió más amplia mientras jugaba con algunos mechones de él. _Los otros me están esperando para felicitarme...pero yo prefiero celebrarlo primero contigo._ le susurró al oído. Su aliento era húmdo y ardiente. Y ya no esperó más. Se rindió a la pasión olvidándose por completo de Dios, de los arcángeles, del Edén... El único paraíso en el que creía se encontraba bajo sus brazos, alimentándose de su calor. Y él estaba dispuesto a atravesar los siete cielos, el punto G o lo que hiciera falta para hallar esa felicidad eterna. ~~~~~~ Amara contemplaba satisfecha la hermosura que se extendía sobre ella. Las flores habían vuelto a crecer y cubrían todo el valle como un manto de estrellas. Una agradable brisa la acariciaba suavemente. Las mariposas bailaban al rededor suyo y se volvía a escuchar el bendito canto de los pájaros. <<Bueno, misión cumplida>> Se dejó caer sobre la hierba fresca de la mañana. Se estaba tan bien allí... Había calma y tranquilidad pero no cómo la que se senía en su ciudad; no sabía expliclarlo, pero era diferente. Si alguna vez llegaba a formar una familia, se iría con ella a vivir a un sitio como éste. Cuando abrió de nuevo los ojos, se topó directamente con dos ojos grises que la estaban observando. _Ni se te ocurra moverte_Le ordenó una siniestra voz. Le mostró el filo de un sable cuya hoja era negra y la acercó hasta posar delicadamente el frío metal con su cálida garganta. Amara miró de reojo y con curiosidad los extraños caracteres rojos que aparecían y desaparecían del arma. _Yo que tú la guardaría donde quiera que la hayas sacado_Respondió tranquilamente. Notó como el demonio agarraba aún con más fuerza la empuñadura obligándola a clavarse contra la piel, arañándola. Fue instantáneo. En el momento en que una sola gota carmesí resbaló por su cuello, un enjambre de abejas asesinas se arrojó contra el agresor. A éstas le siguieron las avispas y demás insectos, las aves y toda la naturaleza en sí misma parecía querer defender al ángel. Cuando se pudo librar de todos y ya había recompuesto su imagen, volvió a girarse hacia Amara. Se había puesto en pie y le sonreía satisfecha. _La naturaleza es sabia. Él estaba cabreadísimo y esa actitud tan arrogante por parte de una insignificante muchacha le molestaba aún más. _¿Por qué te molesta tanto que sonría? <<Insolente>> _Has arruinado mi trabajo._ Ya parecía haber recuperado parte de su serenidad. _¿Y de qué servía que destrozaras este lugar? _No necesito motivos para aplastar unos insignificantes insectos. _El rostro de la chica pareció entristecerse. _Entonces los demonios tampoco sois libres. _¡Cállate zorra! No la dio tiempo a esquivarlo.Cuando quiso apartarse ya lo tenía encima. Los dos cayeron rodando ladera abajo. Cuando pararon de girar el demonio se alzó victorioso sobre el cuerpo de la joven. A ella todavía le daba vueltas la cabeza. El pelo se la había soltado y ahora era una maraña de hilos dorados mezclados con hierba. Y decidió hacer lo que sabía que más le iba a molestar: le sonrió. Él la podía haber abofeteado, la pudo haber violado o simplemente matado. Pero en lugar de eso permaneció contemplándola en silencio. _¿No me odias?_ Se atrevió a decir finalmente. Lo dijo muy rápido y suave, como si le diese vergüenza. _¿Cómo? _Me has oído perfectamente._ Esta vez sacó un puñal de algún lado de su camisa y la volvió a amenazar. _No puedo odiar a nadie y menos sin ningún motivo. ¿Por qué te sorprende? Finalmente decidió volver a guardar su arma. _Cuando alguien me ve ,o huye, o intenta matarme. Amara se fijó detenidamente en él. Tenía la piel oscura en la cual destacaban unos ojazos grises que la habían sobresaltado antes, pero ahora los encontraba fascinantes. Dos ojazos que se empeñaba en ocultar tras una capa de fino y brillante cabello negro, aunque gracias al viento que los agitaba elegantemente, quedaban al descubierto. Iba completamente vestido de negro, al igual que sus uñas y el maquillaje que remarcaba aún más esa enigmática mirada. Cuanto más le observaba, más entrecortada se hacía su respiración. Y él lo notaba debido a la proximidad a la que estaba echado contra ella. Percibía cada movimiento por parte de ella,como su pecho subía arrimándose más a su cuerpo y volvía a despegarse. Y ella intentaba detener los latidos de su corazón que se habían disparado desde que él la estaba agarrando para mantenerla tendida bajo él. Ambos podían sentir la respiración del otro. El aliento de él era fresco y agradable, mientras que el de ella era suave y dulzón. Amara pareció sentir que algo se tensaba sobre su vientre pero no estaba muy segura de si se trataba sólo de su imaginación. No pudo evitar reírse para sí mima cuando apreció una flor que se le había quedado en el pelo acabando con su aspecto de tipo duro. Soltó una enorme carcajada. Él la miraba desconcertado pero ella no paraba de reír. Le quitó con dulzura la flor para que lo entendiese. Él nunca lo hubiese reconocido pero también encorvó la comisura de sus finos labios. Tenía que reconocer que para ser un ángel era tremendamente atractiva. Y lo corroboró cuando despegó su mirada del rostro de ella. El vestido se la había descolocado enseñando más de lo que a ella le hubiese gustado, pero no parecía haberse dado cuenta de ese glorioso detalle. Comenzó a acariciarla como si ella fuese un objeto muy valioso y delicado. Le encantaba provocar todo tipo de sensaciones a las mujeres.Permanecieron un buen rato así, pecho contra pecho y exalando el aliento del otro. Sus manos cada vez se acercaban más a la zona sagrada y ella no parecía hacer nada por detenerle; de hecho por la forma en que le miraba ,parecía que le estaba suplicando que continuase. Pero sabía que no debía continuar. Se puso en pie y le tendió su mano para ayudarla a incorporarse. Ella parecía haberse quedado muy confusa. _Es una pena que las niñas como tú sólo penséis en pajaritos y mariconadas de ésas. Si vinieras conmigo te enseñaría tantas cosas,iríamos a tantos sitios...y así tu cerebro espabilaría. _Es una pena que los tíos como tú se empeñen en ir de duros y luego se ablandan con una niña tonta como yo. _Tenías razón ¿sabes? Los insectos son insignificantes para mí, por lo tanto no pueden molestarme. Pero he notado tristeza en ti. ¿Acaso no eres feliz? _No es eso..._ La pregunta la había cogido por sorpresa._ Es simplemente que el mundo está mal. Yo quiero solucionarlo pero... _...Pero nadie te entiende_Concluyó él. _Sientes que nadie te comprende, que no encajas en este mundo. Piensas que si desaparecieras nadie lo lamentaría, al contrario, lo celebrarían. _En realidad sí...sí que hay alguien que le entristecería..._ Se acordó de Nathan que la estaba esperando y se sintió sucia. Por el gesto que hizo el demonio tuvo la sensación de que le había leído el pensamiento. _¿Sueles venir mucho por la Tierra?_ Se interesó él. _Mis misiones no suelen ser en la Tierra...pero dentro de poco comienza el entrenamiento(qué surrealista era esta conversación) así que nos harán luchar contra demonios de verdad... _Contra demonios no creo, si acaso contra diablos._ Ésta le miró interrogante pero no la hizo caso y siguió hablando._ Entonces ten por seguro que nos volveremos a ver. Se miraron intensamente durante unos segundos y finalmente, desapareció, dejando solamente un rastro de plumas negras. Extendió las manos para coger una pero en cuanto la alcanzó se desvaneció también. Este día sí que había sido interesante. Todavía podía sentir las caricias en su cuerpo. Se estremeció por enésima vez. Y aunque lamentaba tener que dejar su cuerpo material que tantas emociones albergaba, sabía que tenía que volver antes de que enviasen un escuadrón a buscarla. Y tras un fugaz destello de luz, ya no había nadie en ese pedacito de tranquilidad. CONTINUARÁ Si la imagen es muy grande decidmelo y lo intento arreglar aunq no tengo ni idea del tema de redimensionar imágenes. Última edición por Luxuria; 10-Aug-2008 a las 04:02 |
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#4 |
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cazadora de momentos
Fecha de Ingreso: 13-August-2007
Ubicación: ciudadana del mundo
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wolaaaa!!
ya he empezado a leerlo ^^ he leído pocas historias de ángeles y demonios, me va gustando la tuya!! segurié leyendo y te comentaré!!
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...nam mioho renge kio... |
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#5 |
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Dios del foro
Fecha de Ingreso: 07-August-2008
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Hey!!Mi primer comentario, ¡qué ilusión!!!^^ Tenía miedo la verdad, porque lo que he leíido por aquí tiene mucho nivel y esto es lo primero serio que escribo así que la redacción no es gran cosa. Mi objetivo de momento es q la gente capte la personalidad de los personajes,espero que lo esté consiguiendo
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#6 |
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cazadora de momentos
Fecha de Ingreso: 13-August-2007
Ubicación: ciudadana del mundo
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lo cierto es que como me comprometo a leeros a todos llega un momento en el que me colapso y no quiero!!
quiero leeros freska!! para poder disfrutar de las distintas historias!! por eso te pido disculpas si no he entrado en críticas, ya que todavía no lo he leído todo!!! ^^
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#7 |
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Dios del foro
Fecha de Ingreso: 07-August-2008
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Ya me imagino, no pasa nada. Si yo también intento leer las de aquí pero es q son tantas....que con lo caros que son los libros de fantasía, es 1 maravilla jeje
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#8 |
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Troll
Fecha de Ingreso: 19-July-2008
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jaj..luxuria..e leido un trozo del prologo...me e quedado en..donde metraton sube a acer una barrera y el angel del amor y el otro((sk son tantos nombres ke se me olvidan)) van a majon a defender..aii sta super interesante..pero kreo ke voi a tardar unos dias en lerme eso..xQe me tengo ke ler cada cosa un par de veces..xQe son tantos nombres..ke me pierdo...ya tengo algun que otro dibujo...
...seguire leyendo te esta quedando muy bien ..
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![]() Los vampiros han vuelto, y con ello,los licantropos han despertado -Un beso es solo un beso, Sólo tiene la importancia que tú quieras darle. Puede no significar nada... o puede cambiarlo todo. Kirtash(christian) MDI II you can feel love, anger or pain but emotion flames won’t light in a kingdom of ice, in the heart of a snake. Chris Tara- Cold-MDI III |
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#9 |
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Troll
Fecha de Ingreso: 19-July-2008
Mensajes: 43
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Agradecido 1 Vez en 1 Post
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aver las fotos de los dibujos se veran un poko borrosas pues...estan exas con una camara de movil pero bueno..aqi van:
el dragon: 14-02-08_162752.jpg a i lo del gallo..como no lo tenias muy claro...xQe no un felino e¿? dibuje este ace tiempo. supuestamente era un leopardo..pero no le ice puntos...xD..asike..puede ser lo que tu kieras : 14-02-08_162735.jpg la del angel no la encuentro..ia le are una foto vaLe..!! esos son ace tiempo..puedo dibujar algunos nuevos si quieres..!! EDITADO: vaya...las fotos se ven muy pekeñas...alguien sabe como acerlas mas grandes?
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#10 |
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Dios del foro
Fecha de Ingreso: 07-August-2008
Mensajes: 1.622
Gracias: 34
Agradecido 35 Veces en 18 Posts
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Hola!!Siento tardar en responder,al final me fui de vacaciones antes de lo previsto y no me dio tiempo a despedirme del foro pero ya he vuelto y con nuevas ideas para mi historia =D(es lo q tiene no tener examenes en septiembre,q el resto están ocupados..)
Me han gustado tus dibujos sobretodo el felino!!La verdad esq me gusta tu consejo así q muchisimas gracias!!Me he quedado con las ganas de ver tu angel!No me importa q sea EMO de hecho,aunq no me gustaria llenar mi historia de metroserxuales góticos o EMO, sobretodo los demonios me salen así,por lo menos algunos,así q a ver q tal es ese ángel!! EDITO por no hacer doble post: Durante mis vacaciones he escrito algunos capitulos más(en un cuaderno,ahora tengo q pasarlo a pc q es lo q más pereceza me da) y en principio pensaba escribir y un parrafo solamente del punto de vista de los demonios de momento y cuando me quise dar cuenta había escrito varios capitulos xD. El caso es q me di cuenta de q soy 1 morbosa y en casi todas las escenas hay alusiones sexuales.. .Mi idea era escribir un punto de vista muy oscuro de sufrimiento ya q los demonios estan obligados a odiar y a no sentir el amor;un mundo corrompido q es el de los angeles y luego los humanos y como estoy simplemente con meras presentaciones no sé q tal queda porque tampoco sé quien lo está leyendo y está interesado en ella. Ya sé q 1 obra es muy personal y tiene q ser lo q yo quiera pero también me gusta tener en cuenta al publico así q decidme q tal está quedando
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:dominatrix:Amor vs lujuria vs matrimonio.:dominatrix: Amor: Cuando tus ojos se encuentran con los de ella en medio de un cuarto lleno de personas. Lujuria: Cuando tu lengua se encuentra con la de ella en un cuarto lleno de personas. Matrimonio: Cuando no encuentras los extremos de tu cinturón al rodear la cintura...; ¡pero no te importa! Amor: Cuando a un polvo se le dice "hacer el amor". Lujuria: Muchos polvos... Matrimonio: ¿Qué es un polvo? Amor: Cuando planeas con ella cuantos hijos vais a tener. Lujuria: Cuando se discuten posiciones para echar polvos. Matrimonio: Cuando se discute por el dinero. Amor: Cuando compartes todo lo tuyo con ella. Lujuria: Cuando pides un favor sexual antes de darle dinero a ella. Matrimonio: Cuando el banco es dueño de todo. Amor: Cuando lo mas importante es que alcance el clímax tu compañera. Lujuria: Cuando terminas una relación si no llegas al clímax. Matrimonio: ¿Qué es clímax? Soy tan común porque jamás dejé de ser especial ![]() Última edición por Luxuria; 02-Sep-2008 a las 23:06 |
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